Karla, símbolo de la dignidad
Karla, símbolo de la dignidad

Karla, símbolo de la dignidad

Basada en hechos reales.

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PREMIOS
Filmfest München 2025 – Sección “Neues Deutsches Kino”
Premio a la Mejor Dirección – Christina Tournatzés
Premio al Mejor Guion – Yvonne Görlach

Festival Schlingel 2025 (Alemania)
Mejor película de habla alemana

SELECCIÓN OFICIAL
Filmfest München 2025 – Sección “Nuevo Cine Alemán”

Thessaloniki International Film Festival 2025 – Competencia Internacional
Five Lakes Film Festival (FSFF) 2025 – Alemania

SINOPSIS

Múnich, 1962. A los 12 años, Karla encuentra el coraje de abandonar a su familia y denunciar a su padre por abuso sexual. En una época en la que la voz de los niños rara vez era escuchada y la violencia se disfrazaba de “método de crianza”, su reclamo se convierte en un acto de resistencia. Frente a un entorno hostil y desconfiado, Karla deposita su esperanza en el juez Lamy, quien decide escucharla y acompañar su búsqueda de justicia.
ELENCO

Elise Krieps, Rainer Bock, Imogen Kogge, Torben Liebrecht, Katharina Schüttler, Robert Hunger-Bühler, Frank Vockroth, Carlotta von Falkenhayn, Ulla Geiger, Ben Braun.

FICHA TÉCNICA

Dirección: Christina Tournatzés
Guion: Yvonne Görlach
Productora: Achtung Panda! Media
Coproducción: Bayerischer Rundfunk
Música: Alexander Rubin
Cinematografía: Florian Emmerich
Montaje: Isabel Meier

DATOS TÉCNICOS

Título: Karla
Año: 2025
Duración: 105 min
País de producción: Alemania
Idioma original: Alemán

LA DIRECTORA

Christina Tournatzés nació en 1992 en Múnich (Alemania).

Estudió Dirección en la Macromedia Hochschule für Medien und Design München. Desde alrededor de 2015 comenzó a dirigir cortometrajes de ficción y documentales. Su graduación fue con el cortometraje de 15 minutos Cargo (2019) que aborda el caso real de 71 personas fallecidas en un camión de contrabando de refugiados. En 2025, presentó su primer largometraje Karla, ambientado en 1962, que la confirma como una voz emergente en el cine alemán.Fue reconocida con premios importantes, entre ellos el Förderpreis Neues Deutsches Kino al Mejor Director por Karla en el Filmfest München (2025).

NOTAS DE LA DIRECTORA

“Cuando leí por primera vez el guion de Karla, supe que era una historia que debía contarse. Yvonne Görlach me habló de un caso real, cercano a ella, y sentí una responsabilidad enorme hacia esa niña que, en los años sesenta, se atrevió a hablar cuando nadie quería escucharla. Quise narrar la película desde su mirada: no desde el escándalo ni desde el morbo, sino desde el silencio, el desconcierto y la fuerza que implica poner en palabras lo innombrable. Para mí era importante que el espectador no ‘viera’ lo que Karla no puede decir, sino que lo sintiera con ella. Por eso trabajamos mucho con el sonido, con los silencios, y decidimos prescindir de música que buscara manipular la emoción.

 Karla es, ante todo, un gesto de escucha y un intento de devolverle voz a quien no la tuvo”

Christina Tournatzés

DIJO LA CRÍTICA

“Christina Tournatzés se atreve con lo innombrable y lo in-mostrable.
Dirige con una sensibilidad extraordinaria, evitando cualquier trazo de morbo
o explotación”.
Jurado del Filmfest München 2025

“La película confía en la mirada de su protagonista: los detalles no importan, porque Karla puede contar su historia. Una obra sobria, precisa
y profundamente humana.”
Cineuropa

“Un relato que transforma el horror en un acto de resistencia emocional. Su fuerza radica en la contención y en la ternura con la que
acompaña a su personaje.”
Gazettely (Reino Unido)

La película desde mi butaca

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Que es el horror? Algo espantoso que infringe dolor y sobre todo miedo. Algo que paraliza e inhibe algunas conductas defensivas. Eso mismo es lo que genera una violación. Karla es una joven de 14 años que vive con sus padres y sus hermanos.Tiene la frescura que su edad regala y siente atracción por otro chico, al que besa por primera vez. Un episodio romántico de autoconocimiento que despierta en la pubertad y que es ultrajado por un padre-monstruo que acecha. Este ve a su hija como una mujer a poseer y aplica para ello su mandato machista de poder. La violencia se ejecuta desde todos los ángulos y un lascivo depredador crece oculto de la foto familiar.

Karla escapa sola, frente a la mirada de su madre, cómplice silenciosa que permite y conciente. Se llega hasta una comisaria en los años 60, cuando la violencia hacia las mujeres y sobre todo como instrumento de educación de los padres, era algo naturalizado. Frente a un joven agente, le relata los artículos del código penal a los que se quiere remitir y exige la presencia de un juez. No hay gritos, ni lágrimas, solo la templanza sobrecogedora de una niña que se anima a provocar a un sistema y lo hace con la lógica que surge de su indefensión y su noción de justicia.

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La película se agiganta a cada paso, la idea de lo ocurrido esta escrita en las miradas. Los silencios gritan lo que no se escucha. La comisaria está oscura, casi como un  túnel por el que Karla escapa. Su rostro es un regalo a cámara, acertadísima en movimientos que generan una tensión creciente con solo mirar a los ojos. La estética es el color que los hechos sugieren. Vemos recuerdos de algo parecido a un preludio de violencia, pero jamás es explícita.Todo esta sugerido, Karla logra sentarse frente a un juez mientras es internada en una especie de albergue para jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.

El juez no se adapta a la edad de la declarante, ni a los hechos a explicar. Hay silencios que lo irritan y la relación se torna en un ida y vuelta del Internado al Juzgado. En el hogar de niñas, Karla encuentra una amiga que la contiene, está tan lastimada como ella. No hay relatos que nos cuenten los porque y por cuanto, pero todos saben que estan allí por algo.

La secretaria de juez tiene en sus espaldas heridas de un pasado de guerra y reconoce en Karla el valor de quién está marginada y sola, porque ella también lo vivió. Intenta que su superior comprenda lo dramático de la situación. Las leyes deben ser para defender a los lastimados y humillados o serán letra muerta en libros gordos ordenados prolijamente en bibliotecas.

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La humanidad es un sentimiento que crece, de a poco y con fuerza. Secretaria y juez finalmente entienden y asumen, con la ternura necesaria, la convicción para encarar un litigio contra un padre que solo necesita decir que todo es mentira. Las relaciones son austeras en palabras, pero cobran intensidad en compromisos. El juez se entrega, Karla acepta un código compartido para intentar decir lo que la vergüenza no le permite. Jamás pondrá poner en palabras las conductas del ultraje.

La película esta construida como un collage de fotografías artísticamente enlazadas. No se apela al impacto, son hechos que no se nombran y que nos corren por el cuerpo como un transfusión de sangre. Las miradas son el código de los silencios y los abusos tolerados. La indefensión de una chica de 14 años tiene en Karla un limite y a partir de ese mojón emocional todo un sistema recibe una cachetada. La actriz funciona como un reloj, es la víctima y la heroína, y lo construye con el ritmo que la película le impone, construyendo una actuación sin fisuras que actúa como núcleo central.

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El juicio es el epílogo y cada una será lo que siempre fue. La indignación que la historia genera, trabaja con hechos innombrables y actitudes miserables, pero también empalma con la empatía y la contención, con el compromiso y con el desahogo. La directora construye´belleza de un drama, toma la energía que el dolor genera para pintar visualmente un recorrido que no es amable, pero logra ser sanador.  

Pablo Kulcar
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