VILCA, la magia del silencio
VILCA, la magia del silencio

VILCA, la magia del silencio

Un documental que expone en imágenes como la identidad que se condesa en un hombre : Ricardo Vilca, MÚSICO

.

.

Argentina | Documental | 2020

.

Obra del destino, en los últimos años de su vida sus canciones llegaron a la capital de la república (interpretadas por famosos músicos como León Gieco, Divididos y Skay Beilinson) y a otros remotos lugares del planeta como Kosovo y Madagascar.

Con material de archivo inédito y exclusivo “Vilca, la magia del silencio”, es un recorrido por su historia y, a la vez, un homenaje al músico, buscando comprender el encuentro armonioso entre ritmos andinos, música clásica y naturaleza, que él llevó adelante en su obra.

.

.

La película desde mi butaca

La dimensión de un artista está en su obra y en sus propios pasos como tal.Vilca puede ser solo un nombre para muchos, puede también ser sinónimo de un lugar o sonido que representa al norte de la argentina, pero eso es solo su tarjeta de presentación. Este músico norteño, sencillo y con un reloj interno acompasando el sonido de su guitarra, condensa en su imagen todo lo que su tierra retiene para dar vida. Esta comunión de gente y naturaleza tiene alegría, melancolía y una introspección respetuosa. Un espacio que se alimenta de paisajes y comunidades, y un sonido como termómetro sensorial de aquellos que la pisan y sostienen. Un tipo común en apariencia, amiguero y sencillo, de pocas palabras, pero con una mirada astuta por sobre lo que ve. Un artista enorme y gigantesco que se ha desarrollado casi en forma misteriosa y mágica. 

.

La guitarra de Vilca es una caja de resonancia de melodías que dentro de su alma se combinan y mezclan. Su tierra tiene una identidad que se pega a sus manos cuando rasguea su guitarra. Su mundo es un enorme espacio creativo contenido en la frase “conoce tu aldea y conocerás el mundo”. Vilca es una ceremonia que conmueve y genera respeto. Un hombre que se alimenta de la Puna, de Humahuaca, de su gente y del arrullo del viento y el agua.

.

.

.

El documental se construye en sintonía con esa voz parsimoniosa de Ricardo, sus familiares y amigos responden con emoción contenida. La centralidad es la música  y está dosificada con imágenes y relatos que le dan contexto. Paisajes magníficos, se cuelan entre relatos que reconstruyen, sin estridencias, una historia de crecimiento personal. La voz del artista es casi un sello que impone su ritmo a un relato que nunca decae. Es imposible no conmoverse con sus palabras de un lenguaje coloquial que desborda identidad y transparencia. Su virtuosidad en la guitarra y de todos los que tocan con él, nos paraliza y seduce profundamente

La película recorre distintas situaciones: actuaciones en teatros, participaciones con otros músicos, con orquestas de cámara, en el patio de escuelas rurales, una maratón de eventos que le dan a Vilca la altura que le corresponde.Sus músicos no dejan de reconocer una magia muy personal en sus composiciones.Basta escuchar la cantidad de veces que el documental lo muestra tocando para comprobarlo.

.

.

La película es gigante, es un material artístico que rescata a quien lo merece: un artista cuyo talento silencioso debe ser escuchado.El trabajo de la dirección está a la altura del personaje y hace del cine documental un elemento casi didáctico, contado como un cuento, cuyo concepto de edición hace imposible no conmoverse. Un material biográfico que merece estar en exposición para todo aquel que aspire a tener identidad. Un rescate merecido y a la altura de la circunstancias.

Ricardo Vilca es la música del viento y el murmullo de una melancolía que se disfraza de sonidos.

.

  .

“En este texto Germán Cantore, codirector junto a Ulises de la Orden, remonta las raíces de una amistad devenida en cine-homenaje”.

.

Conocí a Ricardo Vilca en persona a fines del 2002, mientras montábamos la película “Río Arriba”, dirigida por Ulises de la Orden y editada por quien escribe. Meses antes, Ricardo se había comprometido a componer la música para ese documental, que sería su primera experiencia componiendo música para películas. Ricardo era un personaje que encantaba, un ser que parecía transitar la vida en una dimensión diferente. Tratarlo en persona, escuchar sus presentaciones en vivo y conocer Humahuaca, su lugar en el mundo, fue para mí descubrir un mundo, una sensibilidad y una cultura nuevas que me atraparon profundamente.

En el largo año que duró la edición de «Río Arriba», junto a Ulises, compartimos con Vilca distintas fases del montaje y de la composición de la música, y fuimos conociéndolo más en profundidad. Pero ya a poco de andar tuvimos la certeza que su figura merecía un documental que lo retrata en toda su dimensión.En 2003 registramos diferentes juntadas y conciertos en Buenos Aires, como el mítico show en el ND/Ateneo que luego se convirtió en disco en vivo.Meses más adelante, en enero del 2004, en la tranquilidad del salón de su peña en Humahuaca, registramos en video la grabación original para «Río Arriba».

..

.

Durante los años siguientes, seguimos acopiando anárquicamente distintas grabaciones, de diferente tipo y calidad, hasta juntar unas 25 horas de material, esperando la posibilidad de poder realizar finalmente un rodaje profesional.

.

.

Pero en junio de 2007, Ricardo falleció repentinamente por una neumonía. Se nos fue un amigo y con él, la idea original del proyecto. A mediados de 2017 decidimos materializar este anhelo conjunto, y en 2018 pudimos llevar adelante el rodaje para registrar los materiales necesarios para completar el proyecto: recorrimos distintos lugares que fueron centrales y decisivos en su música, como así también conversamos con compañeros, amigos, familiares, discípulos y muchas otras personas. El paso del tiempo -poco más de 10 años después de la muerte de Vilca- operó de distintas formas sobre el documental y nos permitió a nosotros, una perspectiva más acabada de lo tremendamente valiosa que fue la figura de Ricardo.

A la hora del montaje, el desafío principal fue encontrar un orden armónico para todos esos materiales (ahora de archivo) con Ricardo en vida. El resultado es una película formalmente sencilla pero que busca profundidad en aquello que narra..El documental en definitiva es una narración de la vida, la música, la bohemia y las sensaciones que conocimos en esos años, en esas largas noches de peña bajo un cielo de mil estrellas.

.

Pablo Kulcar
Últimas entradas de Pablo Kulcar (ver todo)
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *