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De Carambola Producciones en 9 abril, 2026 |
Siempre he pensado en la habitación de un hotel como en un pequeño espacio sin alma. Paredes que te acogen mudas mientras ocupas el lugar que ha dejado el anterior viajero, y te despiden con indiferencia al abandonarlo, quedando todo tan aséptico como lo encontraste al entrar, dejándonos una cierta sensación de soledad y desamparo.
Desde las elegantes suites a los miserables cuartuchos del hotel más siniestro, los hoteles han sido inspiración de películas y canciones. De los últimos, algunos con nombres míticos como el California de los Eagles o el Chelsea de Cohen, y de los primeros, ¿quién no recuerda el alejado motel Bates al que nos llevó el maestro Hitchcock, o los enigmáticos pasillos del Hotel Overlook que nos mostraba Kubrick en “El resplandor”?
También la desolada habitación de un Hotel en el que, al menos por el nombre, nadie hubiera querido alojarse, le dio allá por 1956 a un jovencísimo Elvis Presley lo que tanto deseaba, llegar al Nº1 de las listas de ventas. “Heartbreak Hotel”, el Hotel de los corazones rotos, un blues de ocho compases que a su nueva discográfica no le gustó en absoluto, pero que Elvis grabó sin su autorización… y tenía razón.
Con letra escrita en 1955 por Mae Boren Axton y Tommy Durden, “Heartbreak Hotel” se basaba supuestamente en una noticia del Miami Herald: un hombre se había arrojado desde una ventana de un hotel. Sólo había dejado tras de sí una nota que decía “Camino por una calle solitaria”.
El cantante y coautor Glenn Reeves fue el primero en grabar un demo con la canción, aunque desistió de presentarla en sus actuaciones y, ofrecida a los Willburn Brothers, la rechazaron por considerarla morbosa. Fue través del coronel Parker, el famoso manager de Presley, como Axton presentó la canción al joven músico durante una Convención de música Country en Nashville, quedando Elvis tan entusiasmado que le pedía que la cantara una y otra vez para memorizar la letra.
Con “Heartbreak Hotel”, Elvis debutó con el sello RCA Victor recaudando un millón de dólares y vendiendo otro millón de copias. Era un salto cualitativo desde su anterior discográfica, la Sun Records, con menor distribución nacional y con la que Presley había conseguido llegar al puesto 24 con “Blue Suede Shoes”, un tema de Carl Perkins.
Pero la BBC no consideró la canción apta para el entretenimiento y también tuvo dificultades en los Estados Unidos, teniendo Presley que insistir para poder cantarla en el Stage Show, de la discográfica CBS, lo que consiguió el 11 de febrero de 1956, interpretándola nuevamente el 17 y el 24 de marzo del mismo año y mismo show. “Heartbreak Hotel” había triunfado y Elvis se había salido con la suya.
“Well, since my baby left me, I found a new place to dwell
Down at the end of Lonely Street, Heartbreak Hotel
I’ve been so lonely baby, I’ve been so lonely
I’ve been so lonely, I could die”
«Bueno, desde que mi chica me dejó, encontré un nuevo lugar para vivir, al final de Lonely Street, Heartbreak Hotel. He estado tan solo, cariño, he estado tan solo, he estado tan solo que podría morir»
Elvis, el de los inicios, había llegado a un mundo que no estaba preparado para entenderlo. Un genio con pantalones ajustados, tupé y maquillaje, que cantaba como un negro y volvía locas a las chicas, del que Frank Sinatra decía: “Fomenta reacciones negativas y destructivas en los jóvenes”, esa versión original de un Elvis todavía no domesticado, es mi favorito.
A pesar de la resistencia de la BBC, “Heartbreak Hotel” llegó en junio de 1956 al segundo puesto en ventas en el Reino Unido. El rock and roll era imparable y el resto es historia, aunque la de Elvis tenga más sombras que luces.
En el año 1958 Elvis tuvo que servir al ejercito estadounidense, y cuando volvió, su carrera musical sufrió una profunda transformación orquestada, según coinciden los biógrafos del ídolo, por el controvertido Coronel Parker, en la que el joven revolucionario y provocador, con la voz más madura y vibrante que nunca, se pasó a las baladas sentimentales (muy hermosas), con gran éxito y aceptación para todo tipo de público, y convertirse en estrella de cine.
Tras la “invasión británica”, Elvis, retirado de los escenarios en 1961, en 1968 accedió a grabar un especial para televisión, abriendo una nueva etapa con maravillosos temas como “In The ghetto” o “Suspicious Minds” y grabando álbumes como “Elvis In Memphis” y “From Memphis To Vegas” que le devolvieron al primer plano. Para entonces la estrella estaba seriamente deteriorada y las cazadoras de cuero habían sido sustituidas por trajes de lentejuelas que no disimulaban su alarmante obesidad. Era el inicio de una autodestrucción imparable contra en que el artista luchaba medicándose sin control, anunciando el principio del fin.
El 26 de junio de 1977, dos meses antes de su fallecimiento en Graceland, Elvis Presley subió por última vez a un escenario. Fue en el Market Square Arena de Indianápolis, donde más de 18 mil personas presenciaron una noche inolvidable. A sus 42 años y vestido con su icónico traje blanco, el rey del rock interpretaba sus grandes temas, entre ellos “Heartbreak Hotel” que siempre fue parte de su repertorio, aunque con el paso de los años poco quedaba de la alegría inicial y sonaba cada vez más sombrío y acorde con la letra.
“Although it’s always crowded, you still can find some room
For broken-hearted lovers, to cry there in their gloom
Be so, they’ll be so lonely, baby
They get so lonely, they’re so lonely they could die”
(Aunque siempre está lleno, todavía puedes encontrar algo de espacio. Para los amantes con el corazón roto, para llorar allí en su tristeza. Así se sentirán tan solos, cariño, se sienten tan solos, están tan solos que podrían morir)
Heartbreak Hotel – Elvis Presley (1977)
En realidad, como hace unos años desvelaba la revista Rolling Stone, la famosa nota, base de “Heartbreak Hotel” jamás fue encontrada y tal vez nunca existió, y sí la historia del pintor y delincuente Alvin Krolik, que en su autobiografía incluía la frase “Esta es la historia de una persona que camina por una calle solitaria”, si bien a Krolik lo mataron en un intento de robo, en Texas.
Pero poco importa si hay o no una realidad tras las letras de “Heartbreak Hotel”, la canción ha disfrutado de una larga vida, infiltrándose en la cultura popular, y tenemos una novela, una película, un hotel real (en Memphis), el nombre de varios restaurantes… y hasta la interpretación de Bill Clinton en saxofón, durante su primera campaña presidencial.
Por supuesto tenemos muchísimas versiones, Johnny Cash, Willie Nelson & Leon Rusell, Gregg Lake, Suzie Quatro… Dylan, Springteen… la lista es tan interminable que solo voy a poner una que no conocía y me ha sorprendido, la de la banda de rock sureño Lynyrd Skynyrd, incluida en su álbum “Endangered Species” publicado en 1994, que incluyó su propia visión en acústico del clásico, interpretado por Johnny Van Zant, hermano menor del mítico vocalista Ronnie, fallecido junta al guitarrista Steve Gaines en accidente de aviación en 1977.
“Now, the bellhop’s tears keep flowin’, and the desk clerk’s dressed in black
Well, they’ve been so long on Lonely Street, Well, they’ll never, they’ll never look back
And they get so, they get so lonely, baby
Well, they are so lonely, they’re so lonely they could die“
«Ahora, las lágrimas del botones siguen fluyendo y el recepcionista está vestido de negro. Bueno, han estado tanto tiempo en Lonely Street, bueno, nunca, nunca mirarán hacia atrás Y se sienten tan, se sienten tan solos, cariño, bueno están tan solos, están tan solos que podrían morir»
Heartbreak Hotel – (live) Lynyrd Skynyrd
Presley y su banda, los Blue Moon Boys, con Scooty Moore en a la guitarra, Bill Black en contrabajo y el baterista DJ Fontana, junto con dos sesionistas de la compañía, el guitarrista Chet Atkins y el pianista Floyd Cramer, fueron los protagonistas de la histórica grabación de “Heartbreak Hotel” para la RCA.
Para muchos músicos que llegaron después, escuchar esa grabación marcó un antes y un después en sus carreras y en sus vidas, Keith Richards escribió en su autobiografía: «Ese fue el primer rock and roll que escuché. Era una forma totalmente diferente de ofrecer una canción, un sonido totalmente diferente, despojado (…) Fue la primera vez que escuché algo tan crudo».
En 2005, Paul McCartney le dijo a The Sunday Times: “Está lleno de misterio, (…) El eco es simplemente impresionante. Cuando los Beatles estaban grabando, a menudo le pedíamos a George Martin (productor) el eco de Elvis”.
Curiosamente, McCartney terminó siendo el dueño del contrabajo que Bill Black tocó en «Heartbreak Hotel». Fue un regalo de su esposa Linda, uno de los mejores regalos que el ex Beatle recibió en su vida, ya que es un profundo admirador de Elvis Presley y no hay más que ver el amor con que lo muestra, rememorando aquella actuación de 1956 y rindiendo su particular homenaje a un tema que en su última estrofa, termina tan triste y solitario como comenzó.
“Well, now, if your baby leaves you, and you got a tale to tell
Well, just take a walk down Lonely Street to Heartbreak Hotel
Where you will be, you will be lonely, baby
Well, you will be lonely, You’ll be so lonely, you could die”
(Bueno, ahora, si tu chica te deja, y tienes una historia que contar Bueno, solo da un paseo por Lonely Street hasta Heartbreak Hotel Donde estarás, te sentirás solo, cariño, bueno, estarás solo, estarás tan solo, que podrías morir)
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