La antena y la épica del talento creativo
La antena y la épica del talento creativo

La antena y la épica del talento creativo

La Antena
 
 
2008 cines | 1h 35min |Drama, Fantástica
Dirigida y escrita por Esteban Sapir
 
Reparto: Alejandro Urdapilleta,Valeria Bertuccelli, Julieta Cardinali, Rafael Ferro y Carlos Piñeiro
 
Sinopsis

Una ciudad ha quedado sumida en el invierno, mientras sus habitantes han perdido la voz. El Sr. TV es el único que transmite alegría a los ciudadanos con las imágenes de su canal de televisión, pero ahora tiene un siniestro plan para inducir a comprar los productos de sus empresas: proyectará imágenes hipnóticas a través de una máquina que funciona con el cantar de una voz. El Sr. TV rapta a la única mujer de la ciudad que conserva el habla, sin saber que ella puede ser la clave de la salvación.

No es habitual que el cine argentino se decante por el género fantástico, la película, escrita y dirigida por Esteban Sapir, cuenta con una estética a medio camino entre los cómics y el cine expresionista, sin olvidar que se trata de un homenaje al cine mudo. Sapir, fotógrafo de profesión, ha cuidado mucho los elementos visuales, apostando por el valor simbólico de las imágenes.

La idea de recrear el cine mudo trae también una estética y una construcción de las escenarios que se ajustan a lo que fue ese tipo de filmografía. La película está en blanco y negro y muda, casi es su totalidad. Esta armada con varios esquemas que representan otros tiempos del cine. Hay una muy bien lograda idea del policial de los años 40. Los símbolos aportan mojones artríticos que son tratados estéticamente al milímetro. La leyendas que explican lo que los actores dicen, son en un blanco difuso, y en oportunidades aparecen con movimientos que aportan a la trama. Como, cuando uno de los actores secundarios habla por un megáfono y desde allí salen las frases escritas.

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La historia nos habla de un ser malvado que se ha apropiado de la capacidad de habla de la ciudad. Tiene una central de tv y en ella emite programas que sugieran todo el tiempo un tipo especifico de consumo: unos galletas que encierran mucho mas que harina. Hay una mujer que todavía canta y es raptada para ejecutar un experimento mas aterrador: robar las palabras de las mentes de los ciudadanos. Hay una alegoría a los discursos totalitarios, que los dictadores hacen circular y también una lectura sobre como los algunos relatos de hoy, considerados verdades absolutas, pero que solo representan la necesidad de dominio del poder establecido.

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Los malos son despiadados y por lo general solo vemos a tres. Uno es el jefe y mente siniestra, interpretado muy acertadamente por Alejandro Urdapilleta. Otro, una especie de Quasimodo que mata cuando se lo ordenan. El restante es un científico que tiene en su boca un televisor pequeño y obedece al plan siniestro.Valeria Bertuccelli, es la hija que lo confronta y a la que este padre desprecia. Ella conspirará contra él y sufrirá las consecuencias.

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Como toda historia estan también los héroes: un técnico de reparaciones, una enfermera, una niña y un niño, (este no tiene ojos, pero si tiene voz.) Ellos idean un plan para evitar que el maligno se apropie de las palabras. El lenguaje es la primera cualidad que una sociedad tiene para generar vínculos y convivir. Las palabras generan el pensamiento que puesto en ideas, dirá que es bueno y que es malo. En resumen, como una fábula, el Maligno dejará a la ciudad o al mundo sin palabras ni ideas.

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La película es como un cuento de terror, está bellísimamente y artesanalmente construida, cada escena esta trabajada con algún detalle que nos conmueve por su originalidad. Se trabaja con la idea de un comic y eso se ve en su fotografía. Esta es una maravilla visual que nos obliga a mirar sin descanso. Luz y sombra son los ingredientes que intentan hacer de cada escena un símbolo, que por momentos dice y por otros esconde.

Las actuaciones estan perfectas, generan lo que el director les pide: ternura. empatía y algo de comicidad por el absurdo. Todos exageran sus gestos para acompañar  como se hacia en la películas mudas. A la construcción de la parodia, se suman desde primerísimos primeros planos de los actores que los exponen constantemente. La ambientación es un culto a la imaginación, hay maquetas y papel de diario transformado en escenarios.Toda la fantasía esta construida con elementos comunes, que aquí se transforman en zapatos voladores y todo tipo de tableros con sus respectivos botones de funcionamiento.

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La lucha es por el bien y contra el mal, para ello los buenos que se revelan son pocos y los malos, son muy malos. En las escenas de acción los tiradores lo hacen con fusiles que parecen de la segunda guerra mundial, dando otro guiño a el doble sentido. La cantantes atrapada y atada a una parato que recrea los aros de electricidad de la famosa película «Metropolis»  esta rodeada de simbología nazi y el niño (su hijo) es puesto sobre una estrella de David, marcando los dos polos bien opuestos y aportando una subjetividad que la enriquece.

La Antena es una película que merece ser vista en institutos de cine por todos los ingredientes que la conforman: su manejo de cámara, una dirección que aprovecha todos, absolutamente todos, sus recursos creativos. Un guión que está perfecto, tiene todo, un clima oscuro y melancólico de un cuento o fábula. Hay dolor y poca alegría y como en todos los relatos infantiles, el miedo es protagonista, Toda la película  es una belleza que no tiene ni una fisura. Hay momentos que asemejan al Eternauta y otros en los que su referente podría ser Tim Burton.

La antena es un privilegio, un homenaje al cine, desde el blanco y negro, hasta su mudez. La idea de una luna viva, su ritmo acompasado como un péndulo, hace de este compendio de estilos y momentos particulares, un producto artístico que emociona. Estamos viendo tantos recursos manuales y tanto trabajo para cada escena que sentimos la capacidad de todo un grupo mancomunado. Esta obra merece un especial reconocimiento al talento puesto en movimiento para jerarquizar nuestra industria y a nuestros artistas de la imagen.

La música merece un punto a parte, esta tan sincronizada con le tensión de la obra artística, que actúa como directora de orquesta y nos avisa y guía por los caminos que nuestra emoción debe tomar.

 

Pablo Kulcar
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